Todos los Temas

Versículos Bíblicos para Valentía

Versículos sobre la audacia, la valentía y mantenerse firme en la fe frente al miedo.

La valentía no es la ausencia del miedo — es elegir avanzar en fe a pesar de él. Estos versículos sobre la valentía hablan a soldados, líderes, padres y a cualquiera que enfrenta una situación imposible. Desde Josué entrando a la Tierra Prometida hasta Pablo escribiendo desde la prisión, la Escritura está llena de personas que tenían miedo pero confiaron en Dios de todas formas. Cuando tus rodillas tiemblan y tu corazón duda, estos versículos te recuerdan que el Señor va delante de ti.

No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

Isaías 41:10

Más Versículos sobre Valentía

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Josué 1:9

Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.

Deuteronomio 31:6

Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.

1 Corintios 16:13

Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová.

Salmos 27:14

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

Juan 16:33

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;

1 Pedro 5:8

Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas, ni te intimides.

Deuteronomio 31:8

Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Salmos 23:4

Después miré, y me levanté y dije a los nobles y a los oficiales, y al resto del pueblo: No temáis delante de ellos; acordaos del Señor, grande y temible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas.

Nehemías 4:14

No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.

Apocalipsis 2:10

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Filipenses 4:13

Edificamos, pues, el muro, y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura, porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar.

Nehemías 4:6

Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.

Romanos 1:16

sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;

1 Pedro 3:15

porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.

Hechos 4:20

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

2 Timoteo 1:7

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Efesios 6:12

Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

Apocalipsis 12:11

Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.

1 Juan 4:4

Huye el impío sin que nadie lo persiga; mas el justo está confiado como un león.

Proverbios 28:1

de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.

Hebreos 13:6

Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, y tome aliento vuestro corazón.

Salmo 31:24

Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.

Hechos 4:31

Les declaré entonces la mano de mi Dios que había sido buena sobre mí, y asimismo las palabras que el rey me había dicho. Y dijeron: Levantémonos y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bien.

Nehemías 2:18

Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién me he de atemorizar?

Salmo 27:1

Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar.

Mateo 10:19