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Versículos sobre Ansiedad

Versículos para vencer la ansiedad, la preocupación y el temor con la paz de Dios.

La ansiedad es una de las luchas más comunes que las personas llevan a la Biblia. Estos versículos para la ansiedad no minimizan tus sentimientos — te encuentran en ellos. Desde Jesús diciendo a sus discípulos 'No os afanéis' hasta la instrucción de Pablo de orar con acción de gracias, la Escritura ofrece un camino práctico a través de la preocupación. Lleva tus peticiones a Dios y recibe la paz que sobrepasa todo entendimiento.

“Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni os amedrentéis ante ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.”

Deuteronomio 31:6

Más Versículos sobre Ansiedad

“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”

2 Timoteo 1:7

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”

Josué 1:9

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”

Isaías 41:10

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”

Filipenses 4:6–7

“Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.”

Mateo 6:34

“echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”

1 Pedro 5:7

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.”

Isaías 26:3

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.”

Juan 14:27

“En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma.”

Salmos 94:19

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.”

Mateo 11:28–30

“Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.”

Salmos 55:22

“La congoja en el corazón del hombre lo abate; mas la buena palabra lo alegra.”

Proverbios 12:25

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.”

1 Juan 4:18

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.”

Proverbios 3:5–6

“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”

Juan 16:33

“Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”

Filipenses 4:7

“En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.”

Salmos 4:8

“Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.”

Salmos 23:4

“Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides.”

Deuteronomio 31:8

“Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.”

Salmos 46:10

“Jehová es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién me he de atemorizar?”

Salmos 27:1

“Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores.”

Salmos 34:4

“¿Y quién de vosotros podrá con afanarse añadir a su estatura un codo?”

Lucas 12:25

“Jehová también será refugio para el oprimido, refugio para el tiempo de angustia.”

Salmos 9:9

“A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido.”

Salmos 16:8

“En el día que temo, yo en ti confío.”

Salmos 56:3

“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré.”

Salmos 91:1–2

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”

Mateo 11:28

“¿Y por qué os afanáis por el vestido? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.”

Mateo 6:28-29

“Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?”

Mateo 6:26

“Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?”

Lucas 12:24

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.”

Filipenses 4:6